sábado, 23 de marzo de 2013

Enfermedad

Vivimos en una sociedad enferma, que está enfermando al mundo.
Sólo los locos o los tontos se sonríen solos por la calle, lo normal es ponernos la máscara aquella de la cara larga, la seria e inexpresiva antes de salir de casa.
Nos incomoda sentarnos al lado de un desconocido, si no por sentirnos incómodos por si acaso a la otra persona le incomoda.
Las apariencias priman, por encima de todo.
El trabajo tiene que ser una obligación, y como obligación impuesta por la necesidad: No puede gustarte. Si te gusta trabajar pasas automáticamente al lado de los raros en la Campana de Gauss social.
Suma y sigue...

Friedrich Hundertwasser

domingo, 24 de febrero de 2013

Meditación



Después de unos meses meditando cada semana, llego a la conclusión de que todo el mundo debería dedicar unos minutos al día a la meditación.
Hace poco leí que si en los colegios se hiciera meditación con niños de 7-8 años, se reduciría muchísimo la agresividad y se potenciaría el autocontrol en toda una generación. Sería una buena medida...pero tal como andamos en educación, y en propuestas, me da a mí que a nuestra sociedad le falta mucho tiempo para llegar a acoger este tipo de iniciativas. 
Con eso de centrar la atención en la respiración y en uno mismo parece que te evades de todo lo rutinario que pueda abrumarte, pero concretamente a mí me sirve más que para evadirme (aunque también), para hacer un autoanálisis de las cosas que me van viniendo a la cabeza mientras medito, cómo las veo, y cómo las dejo ir...con qué clase de sentimiento: Alegría, emoción,ganas de retener el pensamiento o de soltarlo, tristeza, dolor, ira, impotencia...

"Inspirando, espirando

Profunda, lenta

Sereno, a gusto

Sonrío, libero

Momento presente, momento maravilloso"


miércoles, 23 de enero de 2013

Estaticidad

estático, ca

  1. adj. De la estática, ciencia mecánica, o relativo a ella:
    principios estáticos.
  2. Que permanece en un mismo estado, sin cambios:
  3. Paralizado de asombro o de emoción:
  4. f. fís. Parte de la mecánica que estudia el equilibrio de los cuerpos. 
  5. Conjunto de las leyes que rigen el equilibrio de los cuerpos.
    ♦ No confundir con extático.(que una simple letra marque una distancia abismal...aunque tal vez la estaticidad *2* pueda llevar al estado extático)
     
     

    Es una paradoja cruel hablar de estaticidad y estancamiento en un momento en el que el futuro es demasiado incierto en cada aspecto de la vida y absolutamente todo (bueno...no todo) está en continuo cambio, lo cual crea dudas e incertidumbre pero abre la puerta a miles de posibilidades. 
    He llegado a la determinación de que a partir de ahora, cuando tenga claras mis metas, me acercaré a ellas paso a paso. Porque últimamente solo tengo la sensación de estar alejándome y retrocediendo en cada acto.
    Y mientras la meta queda lejos... a exprimir este stand by todo lo que pueda.
    Este vivir dos vidas en una sola, una aquí, otra en el país de la eterna primavera. Este disfrutar de las palabras, sonrisas y miradas de agradecimiento. Del continuo aprendizaje. De la gente que, aunque poca, merece la pena. De la familia. De las pequeñas cosas que completan cada día la rutina.

lunes, 21 de enero de 2013

Universal

Aquí y ahora. Con miles de pensamientos entrelazados. 

Cuando los proyectos están en mente, sobran la energía y las ganas...Pero la espera está ahí constante, inevitable.


Supongo que John Lennon no iba tan desencaminado cuando dijo aquello de "Life is what happens to you while you're busy making other plans". 


Lo positivo es que siempre queda todo el tiempo del mundo, mi tiempo, por delante. Sólo falta que acabe la espera y que esos otros planes se vayan cumpliendo. 



Defy the limits and fly...

lunes, 14 de enero de 2013

Pasaba por aquí...

Siempre me ha gustado tener una pequeña ventana por la que mirar hacia atrás de vez en cuando. En ocasiones uno puede llegar a confundirse olvidando que una ventana no es una puerta... pero en lo más profundo siempre se sabe que no hay retorno a lo que fue. Si uno es un poco inteligente no lo lamentará, en lugar de ello aprenderá y se sentirá en cierto modo orgulloso.

Y aquí me quedo durante un tiempo, con la eterna sensación de estar de paso...

domingo, 22 de julio de 2012

One Picture, One Song


Pink Floyd - Wish you were here

"Two lost souls swimming in a fish bowl..."
El principio.

jueves, 2 de febrero de 2012

Codex

Y... sobre todo recuerda que el agua también es clara a veces, no tiene por qué ser siempre oscura e imprecisa. Tal vez solo haya que nadar un poco y llegar a la parte transparente que nos permita ver el fondo con claridad, eso sí: saliendo a flote. Gracias.






miércoles, 1 de febrero de 2012

One Picture, One song



"Fade to black" - Metallica
No sé exactamente por qué, supongo que por la portada del Ride the Lightning o algo así...



 Nunca me había dado cuenta de cuánta similitud hay en los relámpagos y la Sinapsis Neuronal, cómo en los primeros cada ramificación eléctrica se va extendiendo hasta tomar tierra. Cómo cada dendrita se ramifica hasta alcanzar otra neurona o cuerpo celular. Al fin y al cabo somos energía, nada más.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

El Asra


Siempre me ha encantado que un libro te lleve a otro, y que en una misma historia aparezcan entremezcladas otras totalmente distintas, enrevesadas y ajenas a primera vista pero al tiempo unidas a la trama principal.
Siete cuentos góticos es un buen ejemplo de ello: comparaciones con la trama de otros libros de la época de Gutzkow, este poema de Heine, historias de ninfas (Eco), o cualquier otro personaje mitológico, y el rey Lear de Shakespeare entre otros.
Cuando son alusiones a algo conocido, está bien; pero es mejor todavía cuando te hace descubrir nuevos libros, autores y mitos.

     EL ASRA
Día tras día, al caer la noche,
iba la bella hija del Sultán
de paseo hasta la fuente
donde las blancas aguas murmuran.


Día tras día, al caer la noche,
el joven esclavo, junto a la fuente
donde las blancas aguas murmuran,
cada vez más la color perdía.


Una noche, la princesa
acercósele balbuceando:
dime, esclavo, ¿cuál es tu nombre,
cuál tu patria y tu linaje?


Y el esclavo dijo: Me llamo
Mohamet y soy de Yemen,
y mi pueblo son los Asra
quienes mueren cuando aman.
Autor: Heinrich Heine

martes, 20 de diciembre de 2011

Narcisos



Los narcisos atrompetados, las coronas imperiales y las Diclitras, que los daneses llaman "corazón de un lugarteniente" porque al abrir los capullos aparece dentro una botella de champaña y una danzarina, abundaban en los pequeños jardines que rodeaban la iglesia, maltratados por el viento y la lluvia.


                                                                                                                            Siete cuentos góticos: El Poeta.
 Karen Blixen - [Isak Dinesen] -

domingo, 11 de diciembre de 2011

lunes, 5 de diciembre de 2011

One Picture, One song

Porque si lo analizamos, cada instante tiene su propio sonido.
Y a cada foto le viene bien una canción.


                                         "Time"


lunes, 5 de septiembre de 2011

Y por fin...


Después de haber esperado este momento durante muchísimo tiempo, las expectativas se cumplen.
He de reconocer que por un lado temía decepcionarme, pero no ha sido así para nada, Michael Nyman es GRANDE, un personaje muy interesante vaya...

miércoles, 27 de abril de 2011

El chico



"La vida es una obra de teatro que no permite ensayos... Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida... Antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos."


Charles Chaplin

martes, 19 de abril de 2011

monstruos

Te achicas. Poco a poco te vas haciendo cada vez más pequeño. Te observas desde fuera, rasgo a rasgo, y te ves palidecer. La incesable sudoración de tus manos delata tu miedo. Intentas alejar esa visión de tu mente pero es imposible, eres incapaz. Cada vez más y más minúsculo. Las paredes se alejan por segundos... pero espera, no, no es cierto, eres tú quien se aleja hundiéndose cada vez más en una masa viscosa que emerge del suelo. Gritas, pero no escuchas tu voz, se queda atrapada en tu garganta. Impotencia. Cierras los ojos para no observarte un segundo más, pero tus párpados están fijos, no te obedecen. Tratas de moverte, de gritar, de cerrar los ojos con todas tus fuerzas. Miras un punto fijo para evitar pensar en todo lo demás, pero el agobio no te permite pensar con claridad, o mejor dicho, no te permite dejar de pensar caóticamente. Estás mareado. Tienes la sensación de que desfallecerás en cualquier segundo. De pronto, despiertas.

lunes, 18 de abril de 2011

El Banquete



Pues, a mi parecer, los hombres no se han percatado en absoluto del poder de Eros, puesto que si se hubiesen percatado le habrían levantado los mayores templos y altares y le harían los más grandes sacrificios, no como ahora, que no existe nada de esto relacionado con él, siendo así que debería existir por encima de todo.
Pues es el más filántropo de los Dioses, al ser auxiliar de los hombres y médico de enfermedades tales que, una vez curadas, habría la mayor felicidad para el género humano. 
Intentaré, pues, explicarles su poder y ustedes serán los maestros de los demás.Pero, primero, es preciso que conozcan la naturaleza humana y las modificaciones que ha sufrido, ya que nuestra antigua naturaleza no era la misma de ahora, sino diferente.
En primer lugar, tres eran los sexos de las personas, no dos, como ahora, masculino y femenino,  sino que había, además, un tercero que participaba de estos dos, cuyo nombre sobrevive todavía, aunque él mismo ha desaparecido. El andrógino, en efecto, era entonces una cosa sola en cuanto a forma y nombre, que participaba de uno y de otro, de lo masculino y de lo femenino, pero que ahora no es sino un nombre que yace en la ignominia.
En segundo lugar, la forma de cada persona era redonda en totalidad, con la espalda y los costados en forma de círculo. Tenía cuatro manos, mismo número de pies que de manos y dos rostros perfectamente iguales sobre un cuello circular. Y sobre estos dos rostros, situados en direcciones opuestas, una sola cabeza, y además cuatro orejas, dos órganos sexuales, y todo lo demás como uno puede imaginarse a tenor de lo dicho.Caminaba también recto como ahora, en cualquiera de las dos direcciones que quisiera; pero cada vez que se lanzaba a correr velozmente, al igual que ahora los acróbatas dan volteretas circulares haciendo girar las piernas hasta la posición vertical, se movía en círculo rápidamente apoyándose en sus miembros que entonces eran ocho.
Eran tres los sexos y de estas características, porque lo masculino era originariamente descendiente del sol, lo femenino, de la tierra y lo que participaba de ambos, de la luna, pues también la luna participa de uno y de otro. 
Precisamente eran circulares ellos mismos y su marcha, por ser similares a sus progenitores.Eran también extraordinarios en fuerza y vigor y tenían un inmenso orgullo, hasta el punto de que conspiraron contra los dioses. 
Y lo que dice Homero de Esfialtes y de Oto se dice también de ellos: que intentaron subir hasta el cielo para atacar a los dioses. 
Entonces, Zeus y los demás Dioses deliberaban sobre qué debían hacer con ellos y no encontraban solución. Porque, ni podían matarlos y exterminar su linaje, fulminándolos con el rayo como a los gigantes, pues entonces se les habrían esfumado también los honores y sacrificios que recibían de parte de los hombres, ni podían permitirles tampoco seguir siendo insolentes.
Tras pensarlo detenidamente dijo, al fin, Zeus: Me parece que tengo el medio de cómo podrían seguir existiendo los hombres y, a la vez, cesar de su desenfreno haciéndolos más débiles.Ahora mismo, dijo, los cortaré en dos mitades a cada uno y de esta forma serán a la vez más débiles y más útiles para nosotros por ser más numerosos. Andarán rectos sobre dos piernas y si nos parece que todavía perduran en su insolencia y no quieren permanecer tranquilos, de nuevo, dijo, los cortaré en dos mitades, de modo que caminarán dando saltos sobre una sola pierna. 
Dicho esto, cortaba a cada individuo en dos mitades, como los que cortan las serbas y las ponen en conserva o como los que cortan los huevos con crines.Y al que iba cortando ordenaba a Apolo que volviera su rostro y la mitad de su cuello en dirección del corte, para que el hombre, al ver su propia división, se hiciera más moderado, ordenándole también curar lo demás.
Entonces, Apolo volvía el rostro y, juntando la piel de todas partes en lo que ahora se llama vientre, como bolsas cerradas con cordel, la ataba haciendo un agujero en medio del vientre, lo que llamamos precisamente ombligo.Alisó las otras arrugas en su mayoría y modeló también el pecho con un instrumento parecido al de los zapateros cuando alisan sobre la horma los pliegues de los cueros. Pero dejó unas pocas en torno al vientre mismo y al ombligo, para que fueran un recuerdo del antiguo estado.
Así, pues, una vez que fue seccionada en dos la forma original, añorando cada uno su propia mitad se juntaba con ella y rodeándose con las manos y entrelazándose unos con otros, deseosos de unirse en una sola naturaleza, morían de hambre y de absoluta inacción, por no querer hacer nada separados unos de otros.Y cada vez que moría una de las mitades y quedaba la otra, la que quedaba buscaba otra y se enlazaba con ella, ya se tropezara con la mitad de una mujer entera, lo que ahora llamamos precisamente mujer, ya con la de un hombre, y así seguían muriendo.
Compadeciéndose entonces Zeus, inventa otro recurso y traslada sus órganos genitales hacia la parte delantera, pues hasta entonces también éstos los tenían por fuera y engendraban y parían no los unos en los otros, sino en la tierra, como las cigarras. 
De esta forma, pues, cambio hacia la parte frontal sus órganos genitales y consiguió que mediante éstos tuviera lugar la generación en ellos mismos, a través de lo masculino en lo femenino, para que si en el abrazo se encontraba hombre con mujer, engendraran y siguiera existiendo la especie humana, pero, si se encontraba varón con varón, hubiera, al menos, satisfacción de su contacto, descansaran, volvieran a sus trabajos y se preocuparan de las demás cosas de la vida.
Desde hace tanto tiempo, pues, es el amor de los unos a los otros innato en los hombres y restaurador de la antigua naturaleza, que intenta hacer uno solo de dos y sanar la naturaleza humana. 
Por tanto, cada uno de nosotros es un símbolo de hombre, al haber quedado seccionado en dos de uno solo, como los lenguados.
Por esta razón, precisamente, cada uno está buscando siempre su propio símbolo.
(...)
Pero cuando se encuentran con aquella autentica mitad de sí mismos tanto el pederasta como cualquier otro, quedan entonces maravillosamente impresionados por afecto, afinidad y amor, sin querer, por así decirlo, separarse unos de otros ni siquiera por un momento.
Éstos son los que permanecen unidos en mutua compañía a lo largo de toda su vida, y ni siquiera podrían decir qué desean conseguir realmente unos de otros. Pues a ninguno se le ocurriría pensar que ello fuera el contacto de las relaciones sexuales y que, precisamente por esto, el uno se alegra de estar en compañía del otro con tan gran empeño. 
Antes bien, es evidente que el alma de cada uno desea otra cosa que no puede expresar, si bien adivina lo que quiere y lo insinúa enigmáticamente.
Y si mientras están acostados juntos se presentara Hefesto con sus instrumentos y les preguntara: ¿Qué es, realmente, lo que quieren, hombres, conseguir uno del otro?, y si al verlos perplejos volviera a preguntarles: ¿Acaso lo que desean es estar juntos lo más posible el uno del otro, de modo que ni de noche ni de día se separen el uno del otro? Si realmente quieren esto, quiero fundirlos y soldarlos en uno solo, de suerte que siendo dos lleguen a ser uno, y mientras vivan, como si fueran uno sólo, vivan los dos en común y, cuando mueran, también allí en el Hades sean uno en lugar de dos, muertos ambos a la vez.
Miren, pues, si desean esto y estarán contentos si lo consiguen. Al oír estas palabras, sabemos que ninguno se negaría ni daría a entender que desea otra cosa, sino que simplemente creería haber escuchado lo que, en realidad, anhelaba desde hacía tiempo: llegar a ser uno solo de dos, juntándose y fundiéndose con el amado.
Pues la razón de esto es que nuestra antigua naturaleza era como se ha descrito y nosotros estábamos íntegros.
Amor es, en consecuencia, el nombre para el deseo y la persecución de esa integridad. Antes, como digo, éramos uno, pero ahora por nuestra iniquidad,  hemos sido separados por la divinidad, como los arcadios por los lacedemonios. 
Existe, pues, el temor de que, si no somos mesurados respecto a los dioses, podamos ser partidos de nuevo en dos y andemos por ahí como los que están esculpidos en relieve en las estelas, serrados en dos por la nariz, convertidos en téseras.
Ésta es la razón, precisamente, por la que todo hombre debe exhortar a ser piadosos  con los dioses en todo, para evitar lo uno y conseguir lo otro, siendo Eros nuestro guía y caudillo. 






Texto extraído de "El Banquete" de Platón. Discurso de Aristófanes

domingo, 3 de abril de 2011

Plenitud


Simplemente ahí, sobre la arena. Arropado con una sudadera y envuelto con la capucha que te evade del resto del mundo liberándote de ella a la altura de las orejas para escuchar el oleaje en toda su inmensidad.  Sintiendo la brisa que zarandea suavemente tu pelo.
Mirando ese cielo estrellado que solamente existe en las playas con pocas luces y en los pueblos alejados de todo.
Podrías permanecer estático horas, estancado precisamente en ese momento, acariciando los granos de arena que escapan entre tus dedos, sintiéndolos rozar las palmas de tus manos, las de tus pies. Esperando que aparezca alguna rata cruzando hacia la orilla, o que algún perro aparezca de la nada corriendo a tu alrededor. Estático.

Sensación de plenitud.


Ganas de playa y evasión aumentando...

"Larguémonos chica hacia el mar, no hay amanecer en esta ciudad"

lunes, 28 de marzo de 2011

Raro

RARO,RA.

(Del lat. rarus).

1. adj. Que se comporta de un modo inhabitual.
2. adj. Extraordinario, poco común o frecuente.
3. adj. Escaso en su clase o especie.
4. adj. Insigne, sobresaliente o excelente en su línea.
5. adj. Extravagante de genio o de comportamiento y propenso a singularizarse.
6. adj. Dicho principalmente de un gas enrarecido: Que tiene poca densidad y consistencia.



Volviendo a casa después de un día altamente consumista y estresante en tiendas de ropa abarrotadas  y también relajante en librerías (que es más destacable), me he topado con un personaje bastante peculiar. 
-Escena-
Un hombre ya entrado en años, algo desaliñado y de rasgos bastante toscos, podría incluso llegar a decir (aún a riesgo de equivocarme) que tiene un problema con la bebida.

Detenido frente al escaparate de la tienda, asomado al cristal obserba atentamente cada movimiento de la dependiente, sin que se le escape gesto alguno de la muchacha y lo plasma con agilidad en un enorme bloc de dibujo con su carboncillo.



Mi pequeña e ingenua visión del arte le daría una buena oportunidad a este hombre.

Me he dado cuenta, me doy cada día más cuenta de que me encanta lo raro, todo aquello que escapa de la norma.Y aunque los años hacen que uno cambie muchos rasgos de su personalidad, me siguen cautivando y siempre lo harán las causas perdidas.

jueves, 24 de marzo de 2011


"Aquel que quiere permanentemente "llegar más alto"" tiene que contar con que algún día le invadirá el vértigo.
¿Qué es el vértigo? ¿El miedo a la caída? Pero ¿Por qué también tenemos vértigo en un mirador provisto de una valla segura?
El vértigo es algo diferente del miedo de la caída. El vértigo significa que la profundidad que se abre ante nosotros nos atrae, nos seduce, despierta en nosotros el deseo de caer, del cual nos defendemos espantados."




(Milan Kundera: La insoportable levedad del ser)
Foto: Praga vista desde el Monte Petrín. 


No toda caída es desagradable. : )

martes, 15 de marzo de 2011

La tierra se queja



La tierra se queja, centrando toda su furia en un único punto.
Es imposible no sentirse consternado al ver las imágenes que nos llegan por televisión, periódicos y demás de lo que acaba de ocurrir en Japón.
Impotencia, rabia, empatía, congoja e incluso egoísmo por todas las quejas que uno pueda tener.
Y a pesar de todo lo ocurrido me temo que poco o nada cambiaremos para poner nuestro granito de arena intentando acallar los desastrosos gritos de Gaia. Estamos predestinados a la autodestrucción, está claro.




(Foto: Parque de Nara)